Unidad de asistencia al enfermo

El Rav Ytzjak Waingut superó el cáncer, mas nunca abandonó el pabellón de oncología del hospital. Junto a voluntarios de Yad Eliezer, visita seis días por semana a los enfermos brindándoles apoyo anímico y ayuda en todos los procesos burocráticos necesarios, para ellos y sus familias.

Muchos enfermos y sus familias, viven una lucha diaria muy difícil y complicada, tanto física como emocionalmente. Más allá del sufrimiento y el dolor por la propia enfermedad, existen otros factores secundarios no menos importantes: la organización de procesos burocráticos, reunir información del enfermo y dirigirse correctamente en cada caso. Muy comúnmente, el enfermo y su familia no tienen la posibilidad técnica ni la fortaleza para enfrentar esos trámites complicados. La Unidad de Asistencia al Enfermo los asiste en innumerables necesidades tanto para el enfermo, como para su familia.
Rav Ytzjak Waingut, el coordinador, superó el cáncer hace 20 años. Su presencia en el pabellón aporta luz y esperanzas a los enfermos que temen lo peor. Les contagia optimismo y esperanzas y los ayuda a superar los tratamientos más duros. Junto a un grupo de voluntarios, quienes han recibido una preparación especial, conversan con los enfermos y sus familias brindándoles estímulo y apoyo.
La Unidad de Asistencia al Enfermo se especializa en resolver profesionalmente todos los inconvenientes burocráticos y los complicados trámites que debe solucionar frente al hospital y demás entidades. En ocasiones, orientan a los enfermos hacia otro tipo de asistencia que Yad Eliezer les puede brindar como ser aporte de dinero o comidas calientes para la familia. Al facilitarle la vida a la familia, el enfermo se reconforta y le proporciona fuerzas renovadas para la lucha por su propia recuperación.
Más allá del elemento de ayuda humanitaria y social, hay un aspecto especial agregado de beneficencia, ya que brinda al enfermo tranquilidad y puede canalizar sus fuerzas anímicas hacia su propia rehabilitación física y emocional. Justamente en épocas difíciles y perturbadas de enfermedad, el agregado de la complicación de trámites burocráticos, formularios, autorizaciones, y demás papeleo, puede llegar a ser motivo determinante en la recuperación del enfermo.
Un conjunto de decenas de voluntarios de la Unidad de Asistencia al Enfermo asistieron el último año a más de 7.000 solicitudes de enfermos, médicos y familiares, con ayuda técnica, asesoramiento profesional y de derechos legales. El encuentro diario con el dolor, la difícil lucha emocional, el contacto constante con la enfermedad, no retrae a los voluntarios de volver a los hospitales y a los pabellones más graves, para estar presentes, cuando sean necesarios.

הדבר האחרון שצריכים החולה ובני משפחתו להתמודד איתו הוא ביורוקרטיה של טפסים, אישורים, הפניות והתחייבויות