Muchos no logran olvidar aún el invierno pasado

Muchos no logran olvidar aún el invierno pasado

Afuera, el clima aún está seco, pero el trauma no pasa tan rápido. ¿Recuerdan ustedes el invierno pasado? ¿Las semanas frías, y la nieve que volvía a caer?. ¿O que quizás necesitaron un pequeño esfuerzo para  recordarlo?

Afuera hace calor todavía, pero ya nos encontramos ante el umbral del  invierno. A Yad Eliezer comienzan a llegar solicitudes de ayuda de gente que lo recuerdan perfectamente. Personas que no podrán olvidarlo con facilidad.

En el invierno pasado su esposa abandonó el hogar. ¿Qué sucederá ahora?

Veamos  por ejemplo el caso de Moshé. Su esposa es una mujer  con problemas de salud y tienen cuatro hijos. El pasado invierno el frio era insoportable para todos. En la casa no había calefacción, ni siquiera una estufa para calentar un poco el ambiente. Moshé tampoco tenía la posibilidad de permitirse  el «lujo» de comprar algo así, por lo que no tuvo mejor oferta que ofrecerle  a su esposa una frazada más, pero eso- obviamente- no alcanzó.

En medio del crudo y terrible invierno, la mujer abandonó el hogar dejándolo solo al mando de cuatro niños asustados. «No puedo soportar más este frio» dijo, «me voy a la casa de mis padres, quizás allí, en el sur del país, el clima esté más cálido».

Moshé se dirigió a Yad Eliezer. Se avergonzó de contar sobre su señora y por consiguiente dijo solamente que el frio en la casa es insoportable y precisa  ayuda. Recién cuando recibió la estufa que calentó el ambiente, se comunicó nuevamente con Yad Eliezer para agradecer y contó que su señora, regresó a su casa.

Moshé no olvida el invierno pasado. Desde ya está preocupado por los próximos fríos que vendrán. Llegó a Yad Eliezer para averiguar si habrá posibilidad de conseguir abrigos para su esposa y su hija mayor.

Ojalá podamos desear todos juntos que llegue un invierno con lluvias y bendición

Queremos  que todo el Pueblo de Israel sea partícipe de las mismas tefilot, de rogar por un invierno  de lluvias y de bendición. Queremos que todo padre o  madre, anciano o solitario logren dormir tranquilos y seguros confiando en que vendrá  un invierno bueno y saludable para todos.

Donen ahora una estufa, un abrigo o tomen parte del pago de la electricidad y aseguren un invierno tranquilo a aquellos que no logran olvidar, el invierno pasado.