El Gobierno Israelí afirma: Yad Eliezer es eficaz

Últimamente el Gabinete de Gobierno Israelí afirmó, que si no fuera por el impresionante aporte de las entidades voluntarias, habría en el país, muchos niños y ancianos hambrientos. Es por ello que el Ministerio de Asuntos Sociales entrega parte de su presupuesto para subvencionar esas actividades. El Gobierno no reparte el dinero de los impuestos así nomás: Yad Eliezer superó exitosamente variadas y amplias pruebas, resultando que se aprovecha el dinero de la mejor y más eficiente manera en pro de sus beneficiados.

El Gobierno Israelí afirma: Yad Eliezer es eficaz

La función del Ministerio de Asuntos Sociales es de proporcionar asistencia a los desfavorecidos, previniendo el hambre y la pobreza. La riqueza económica del Estado de Israel es de dominio de unos pocos y aún, no vislumbra hacia abajo. Son muchos los necesitados de ayuda en necesidades básicas como alimentación y vivienda.

En realidad, el Ministerio de Asuntos Sociales hace lo que puede- pero también están conscientes de que la llave del cambio no está en sus manos. En los últimos años, se acrecentó la concientización dentro del Gobierno, que si no fuera por las muchas entidades voluntarias que activan con excelencia, andarían muchos niños y ancianos hambrientos  entre nosotros. Motivo por el cual, el Gobierno transfiere parte de su presupuesto a Yad Eliezer (como a otras organizaciones similares). Yad Eliezer aprobó todos los criterios del Gobierno y fue reconocida con dignidad y respeto.

El Ministerio de Asuntos Sociales no reparte dinero así porque sí. Sus hombres están capacitados para realizar minuciosos análisis e investigaciones para cerciorarse que las entidades cumplen con su misión del modo más eficaz y efectivo.

Cientos de organizaciones han pasado este año bajo la lupa investigadora del Ministerio de Asuntos Sociales. Los gastos de administración fueron analizados estrictamente por profesionales. Representantes del Ministerio se comunicaron y entrevistaron a algunas familias que eligieron aleatoriamente, de entre los listados de beneficiados.  Paralelamente investigaron a centenares de beneficiados, a los fines de corroborar si cumplen los requisitos suficientes como para recibir el subsidio. Esto se mide respecto a sus entradas, cantidad de hijos, etc.

Muchas entidades trabajaron duramente para poder aprobar estas  pruebas. Nosotros no nos esforzamos demasiado, desde siempre hemos tomado en cuenta que el dinero de la entidad es dinero público. No le pertenece al Director de Yad Eliezer, al Presidente ni a la entidad misma: le pertenece a la gente necesitada, y nosotros simplemente hacemos el contacto entre ellos. Justamente por ese motivo, aunque no exista exigencia gubernamental que lo demande, por iniciativa propia, nos cercioramos cada año que los gastos de administración sean lo mínimo posibles, con el objetivo de que el dinero llegue en su totalidad, al lugar correcto. Por consiguiente, no fue nada complicado aprobar las rigurosas normas del Ministerio de Asuntos Sociales.

Con el fin de recibir el presupuesto, presentamos ante las oficinas del Ministerio enormes y abultadas carpetas, llenas de facturas y recibos que registran todas las actividades del año 2014: el apoyo a los soldados solitarios, el aporte masivo a los ciudadanos del sur del país, el reparto rutinario de canastos de alimentos y bonos de compra para miles de familias carenciadas todos los meses.

¡La alimentación de miles de niños y ancianos está en nuestras manos!

El presupuesto del Ministerio nos ha dado el primer empujón en las actividades del año 2015. Pero obviamente, necesitamos de muchas donaciones más, precisamos una suma  centenares por ciento más alta de  lo que recibimos del Gobierno. Lograremos realizar nuestra acción solamente con la ayuda de todos ustedes. Cada año, Yad Eliezer recibe más de 100.000 donaciones que oscilan entre decenas y centenares de shkalim cada una. Esas contribuciones, que recibimos a través del débito automático bancario o por única vez, son los pilares de la alimentación de miles de personas en Israel, cada año.

¡Sean partícipes!