¿Acaso los platos bien ordenados, también quedarán vacíos?

¿Acaso los platos bien ordenados, también quedarán vacíos?

Shira cría sola cinco hijos y trabaja en tiempo completo. Su esposo huyó de Israel de modo ilegal, no comparte la crianza de los niños ni aporta dinero para alimentación y demás.  Shira no tiene derecho a un subsidio gubernamental ya que no es reconocida legalmente como divorciada. Aún no recibió el divorcio a pesar de que ya pasaron 4 largos años desde que el marido abandonó el hogar. El trabajo de Shira, a duras penas logra solventar algunos gastos básicos: comida, alquiler, aranceles escolares e impuestos. La alimentación en Pesaj, resulta más costosa que lo normal, ya que no se puede arreglar con pasta o arroz.

Shira sabe que la cabecera de la mesa continuará vacía también este año. ¿Pero acaso también los platos permanecerán vacíos?

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Inbal cría sola a sus tres pequeños hijos, desde el último año. Su esposo quiere volver, mas ella no está dispuesta a revivir una vida a la sombra del miedo y la violencia, como vivió tantos años. Por lo pronto, su marido no trabaja y vive dentro de un auto estacionado en el frente de su casa. Ella quiere seguir su vida, pero el módico sustento que percibe, alcanza solo para pagar el alquiler del pequeño departamento de un ambiente donde vive. Sus hijas no aceptan salir a jugar con las amigas en Shabat, ya que  solo tienen unas viejas botas rotas y no lindos zapatitos especiales para Shabat como tienen las demás niñas. Pesaj llega, e Inbal siente que se está por quebrar…

¿Tendrá la fortaleza necesaria para mantenerse firme y determinante en su postura que merece ella y sus hijas un hogar seguro y protegido? ¿Alguien la oye llorar en silencio? ¿Alguien le proporcionará a ella y a sus hijas, alimentos y vestimenta para Pesaj?

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Hay muchas organizaciones y entidades de beneficencia que amparan a viudas y huérfanos. Pero muy pocas son las que se dedican a las necesidades especiales de aquellas madres que llevan adelante solas sus hogares, por diversas circunstancias.

Nosotros queremos ayudarlas y apoyarlas en lo que necesiten, pero lograremos conseguirlo tan solo con la colaboración de todos ustedes.

Este año recibimos una propuesta especial para las familias monoparentales. Cada shekel que logremos recaudar a favor de ellas, será doblegado por un generoso donante, hasta la suma de 440.000 shekel. Es decir que cada 200 shekel que tú aportas, ¡tendrán un valor de 400 shekel!

¡Vamos, adelante! Haz tu aporte ya mismo y juntos ayudaremos a Shira,  a Inbal, y a centenares de madres solitarias y sus niños a disfrutar de las festividades con alegría.

¡Aporta ya!